Este servicio asigna a un cuidador fijo que permanece en la casa de su ser querido las 24 horas del día, contando con un periodo de descanso para dormir. Es la opción ideal cuando las noches son tranquilas y la relación personal es importante.

La modalidad de cuidado con residencia en el hogar implica que un cuidador permanece en la casa durante varios días seguidos. El cuidador duerme allí por la noche (sin interrupciones y con un periodo de descanso mínimo) y presta asistencia durante el día, mientras que un cuidador de relevo se hace cargo de las tareas una o dos veces por semana. Esto fomenta una relación auténtica entre el cuidador y la persona atendida.
Esta modalidad es la opción adecuada cuando:
Si su ser querido se despierta con frecuencia por la noche o tiene un alto riesgo de caídas, considere en su lugar la opción de cuidado las 24 horas.
Ya sea que esté enfrentando un nuevo diagnóstico o listo para traer el cuidado a casa, un coordinador de cuidado le explica sus opciones. Admisión bilingüe. Sin cargos, nunca.
El mismo cuidador la mayor parte de los días: así se crea un vínculo y él llega a conocer bien a su ser querido.
Aseo personal, vestirse, comidas, medicación, tareas domésticas ligeras, recados y acompañamiento a citas.
Conversación, paseos, comidas compartidas, aficiones, videollamadas con la familia... aquello que no suele registrarse en los informes.
Consulta inicial gratuita, sin comisiones y con un equipo bilingüe. Cuéntenos sobre su ser querido: le presentaremos 2 o 3 candidatos para una entrevista en el transcurso de la semana.